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Gobierno del Perú condena asesinato de Benazir Bhutto

El gobierno del Perú expresó su más enérgica condena y rechazo ante el asesinato de la ex primera ministra de Pakistán, Benazir Bhutto.
Un comunicado oficial de la Cancillería peruana señala que este acto de terrorismo afecta el proceso democrático en curso en dicho país, y busca promover divisionismo y desgobierno con repudiables métodos que son inaceptables para la comunidad internacional.
“El Perú reafirma su posición de rechazo absoluto al terrorismo, el cual debe ser firmemente combatido con pleno respeto a los derechos humanos y las libertades democráticas”, añade el comunicado.
Asimismo, indica que el Gobierno peruano hace llegar sus más sentidas condolencias a la familia de la señora Bhutto y a todo el pueblo pakistaní; y formula votos para un pronto restablecimiento del orden que permita a dicho país y a sus fuerzas políticas continuar trabajando en la consolidación del proceso de institucionalidad democrática.
La ex primera ministra paquistaní murió hoy en un atentado perpetrado en la ciudad de Rawalpindi, en el que también fueron asesinadas al menos otras 20 personas tras la celebración de un mitin.

Ex presidente Morales Bermúdez afirma Perú nunca formó parte de Plan Cóndor

El ex presidente peruano de la Junta Militar (1975-1980) Francisco Morales Bermúdez afirmó hoy que su país 'nunca, ni como país ni como gobierno, formó parte del Plan Cóndor', al ser incluido en una investigación italiana sobre desaparecidos en el marco de esa operación militar a finales de los años 70.


En entrevista con Radio Programas del Perú (RPP), Morales Bermúdez declaró que 'es una gran sorpresa, una cosa totalmente insólita' el hecho que haya sido incluido en un grupo de ex gobernantes militares implicados en el desaparición de 25 italianos en Sudamérica.El veterano general retirado del Ejército agregó que 'Perú en ningún momento perteneció ni tomó acuerdos en nada relacionado con el plan Cóndor', porque éste se desarrolló en los países del cono sur que tenían problemas de subversión muy graves.Un total de 140 personas entre dictadores, ministros y jefes de los servicios secretos y policía de Argentina, Uruguay, Bolivia, Perú, Brasil y Paraguay serán previsiblemente juzgados en Roma por la desaparición de 25 italianos en el marco de la llamada 'Operación Condor'.La juez de Roma para la investigación preliminar Luisianna Figliolia emitió, tras la petición del fiscal Giancarlo Capaldo, 140 órdenes de detención de ciudadanos latinoamericanos y el siguiente paso será el probable envío a juicio.Morales Bermúdez recordó que en esa época, el gobierno que él dirigía estaba abocado a la transición democrática, como efectivamente sucedió en 1980 con la elección presidencial de Fernando Belaúnde Terry.Respecto a la detención y expulsión de un grupo de montoneros argentinos, el ex gobernante señaló que 'hubo un seguimiento de inteligencia para que no hubiera nada en el país (que alterase la tranquilidad)' y que fueron enviados a Bolivia porque no había ninguna referencia de que en esa nación existiese tampoco el Plan Cóndor.'No hubo ajusticiamiento, ni hubo nada, y menos con ciudadanos italianos', subrayó Morales Bermúdez.Sobre la participación del general Pedro Prada Richter, su entonces primer ministro, y que ha sido implicado en la investigación italiana, el ex mandatario dijo que éste 'debía informar y ver que todo se resolviera en las mejores condiciones y dentro de la paz que necesitaba el país'.Morales Bermúdez dijo a la emisora que tendrá que ver con las autoridades peruanas 'lo que más convenga al Perú', respecto a la orden de detención dictada en su contra, porque como ex presidente, 'está en juego el nombre del Perú'.'Voy a estudiar el asunto, voy a ver qué se hace en estos casos para proceder de la forma que sea la más correcta, como ha sido toda mi vida', apuntó.Por el momento, de estas 140 personas sólo ha sido detenida en Salerno (sur de Italia) el ex militar uruguayo Jorge Tróccoli, que acudió voluntariamente a la policía tras conocer que existía una orden de arresto contra él.Ahora el próximo paso del fiscal Capaldo es pedir al Ministerio de Justicia italiano que solicite a los diferentes países la extradición de las 139 personas restantes que está buscando la Interpol.

Juristas, historiadores y geógrafos defenderán al Perú en La Haya

El vicecanciller Gonzalo Gutiérrez informó que el equipo de profesionales que defenderá al Perú en el proceso contra Chile por el diferendo marítimo ante la Corte Internacional de La Haya estará integrado por juristas, analistas políticos, historiadores y geógrafos.
Adelantó que el ministro de Relaciones Exteriores, José García Belaunde dará a conocer en los primeros días de enero a los integrantes de este grupo de profesionales.
“El canciller hará un anuncio integral de todo el equipo que ya está ensamblado y estamos listos para proceder a la presentación de la demanda”, manifestó el diplomático en declaraciones a Radio Nacional.
Además, Gutiérrez remarcó que el Estado cuenta con una estrategia “bien trazada”, la cual ha sido diseñada en coordinación con los abogados extranjeros que asesorarán al Perú.

En casa de Herreros, carteles de cine

Enrique Herreros era un tipo que bajaba las escaleras sin pisarlas. Creó, dibujó y publicó 807 portadas, 45 contraportadas y 2.303 piezas en «La Codorniz». Fue cineasta («María Fernanda la Jerezana», 1946), grabador, fotógrafo, humorista, cinéfilo, publicista, manager, montañero... un art-ista total. Con él se rompió el molde. Era irrepetible. Nació un día de muchas nieves en Madrid -29 de diciembre de 1903- y en el Kilimanjaro. Escaló los Picos de la Europa del arte y el talento, como Tono, Mihura, Neville... la «otra generación del 27», un maravilloso grupo del que no se desperdigaría. Siempre se alegró del éxito ajeno. Y despegó «La Codorniz», forjada por un herrero ingenioso, humilde, pudoroso, vergonzoso y recatado. Por eso a veces se salía de sí.
Como su hijo Enrique, otro gran tipo, que se sale de sí para seguir manteniendo viva la llama y encendida la casa del padre. Ahora reúne en feliz armonía «Los carteles de cine de Enrique Herreros y otras obras importantes», obra editada por EGEDA (entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales), y EDAF. Se muestra en 460 páginas cinco facetas creadas por Herreros: cuarenta y cuatro carteles de cine; dieciocho de temas en general; escritos sobre catorce bastidores ideados por él para adornar la fachada del Palacio de la Música con películas que la mayoría figuran en la Historia del cine; veinticinco portadas que publicó en «La Codorniz» de cine (y sobre cine); y treinta retratos de estrellas consagradas publicadas en la revista «Cinegramas».
Desde niño, Enrique, hijo, guarda, cuida y custodia esa incalculable colección, y los libros, gracias a las admirables enseñanzas de Enrique, padre, que se sentirá orgulloso, allá en el séptimo cielo, muy cerca de Goya, de cómo su vastago ha movido la Séptima con la Octava Avenida para que sus carteles vean la luz. Enrique, hijo, ha reunido «noventa artículos de noventa magníficos, que demuestra el interés, cariño y respeto que mi buen padre dejó entre ellos tras marcharse para siempre a sus Picos de Europa, cuando fue reclamada su presencia tan bruscamente por Mr. Jordan en 1977». El Herreros cervantista, humanista, humorista, inconformista, municipalista, cineasta, hombre de teatro, colaborador... se pone ahora en manos del lector. Enrique Herreros, padre, tuvo un «defectillo»: no marcharse de España, como Picasso o Dalí. España sabe querer, pero no sabe mimar, y se quedó en esta piel de toro que maltrata el talento de sus más grandes hijos, pero gracias a la sangre de su sangre, su manuense hijo, con quien tiene vocación y vinculación, la memoria de Herreros permanece habitada.
Un cartel para el mejor
Homenajean a Herreros su universo: hombres de cine -Alfredo Landa, José Luis López Vázquez, Rafael Azcona, José Luis Borau, José Luis Garci, Gonzalo Suárez, Gil Parrondo...- hombres de Economía -Ramón Tamames-, de política -Alfonso Guerra- críticos, periodistas, sus amigos de ABC -Manuel Martín Ferrand, Antonio Burgos, José Miguel Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Jesús García Calero, Juan Ignacio García Garzón, E. Rodríguez Marchante, Luis Prados de la Plaza- y dos «grandes de España», que desgraciadamente han sido llamados por «Mr. Jordan»: Fernando Fernán-Gómez, que glosa la España que fue de las tertulias, y José Luis Pécker, la montaña mágica de las ondas esculpida magistralmente por Antonio Mingote en ABC: «Anunciaba «Un millón para el mejor» cuando el mejor era él», se leía en la sublime viñeta a él dedicada, donde un radioescucha, abatido, llora de rabia la muerte del volcán de la radio. José Luis Pécker -que tuvo a Enrique, hijo, como compañero en aquella fabulosa «Cabalgata fin de semana» desde la que convocaba a las más fulgurantes estrellas llegadas desde Hollywood a los Picos de Europa- sitúa sabiamente a Herreros, padre: «Su misión fue transmitir alegría, actualidad, esperanza y todo «dicho en voz baja». Hallaba la sonrisa sin molestar a nadie. Era el hombre bueno del cine y de la prensa. El mágico soñador de portadas capaces de despertar a los españoles cansados. Amaba la vida en colores vivos. Y su hijo aprendió de él esa joven asignatura de seguir siendo Herreros».
Comunismo en Gran Vía (1949)
Enrique, padre, era de esos artistas que empiezan por art, y terminan por ista. Lo recuerda Oti Rodríguez Marchante, a propósito del cartel de «Camarada X» (1949). ¿A que le coloco a Franco una hoz y un martillo en la zona más visible de la Avenida de José Antonio [hoy la Gran Vía madrileña]?, prometió. Y cumplió su palabra sagrada. El 21 de febrero de ese año puso con todos los permisos en regla el cartel de «Camarada X», «y entre los gigantescos rostros de Clark Gable y Hedy Lamarr se puede apreciar con claridad una viñeta en la que resalta el emblema comunista con el mismo descaro que una cucaracha sobre un pastel de nata», escribe Oti. Herreros tuvo un par de arts «para colgar una bandera con la hoz y el martillo en la fachada del Palacio de la Música ante las mismas barbas de la censura -prosigue el crítico cinematográfico de ABC- y los bigotes de un caudillo (que rima con martillo) sin escrupuloz (tenía que rimar con hoz como fuera)».
Art-ista total, el mundo del cine estuvo en manos de Enrique Herreros entre 1931 y 1936, un lustro antes de que echara a volar el humor codornicesco. Herreros fue un hombre que sabía o había visto demasiado, pero que había aprendido muy pronto a ser una persona bondadosa.
Como su hijo Enrique, hombre de cine, pero disidente hoy de las salas que parecen garajes, y que se semejan «a cualquier institución geriátrica sustituyendo los naipes o el parchís por cómodas butacas, y a la aburrida Doña Pepita por la deslumbrante Scarlett Johanson».
Como esa tentación rubia deslumbran los carteles forjados y guardados entre algodones por los hombres de hierro de nuestro cine, los dos Herreros, los dos Enriques, en los mejores años de nuestra vida.

Cine histórico, cine viejo

Los hermanos Paolo y Vittorio Taviani tienen en su haber una compacta obra que se ponía como ejemplo de cine histórico y político, atravesado por una vena folclórica a veces cercana a un cine operístico, otras a una versión italiana del realismo mágico. Poco queda de eso en «El destino de Nunik», que más bien debería ponerse como síntoma de la decadencia del cine italiano: antes que en ningún otro país europeo, la tele aplanó el cine liquidando su honorable tradición neorrealista: véase el estilo plano, televisivo, telegráfico, que exhiben aquí los Taviani. Pero ese pecado es venial al lado del pecado mortal del cine italiano, el doblaje: entre cánticos de «world music» (muy evocativos y tal), aquí se obra el penoso milagro (Borges dixit) de hacer que las españolas Paz Vega y Ángela Molina, el francés André Dusollier y hasta la canadiense Arsinee Khanjian hablen en perfecto italiano, en un lamentable ejemplo de lo que se llama «europudding» pero que en este caso podríamos llamar «misto de paese». No parece la mejor forma de hacer que el cine europeo estreche lazos frente al (también doblado, pero mejor) cine del imperio.
Resulta especialmente penoso en el caso de Arsinee, que es de origen armenio, como la población cuyo genocidio a manos de los turcos narra la película incurriendo en todos los tópicos del cine histórico de exilios: véanse en este sentido los diversos militares turcos que ejercen de personajes intermedios, expresando reparos frente a la operación de exterminio como si hablasen en titulares de prensa; o el risible mendigo que sirve de judas y compañero de viaje. Frente a esto de poco vale que a Paz Vega le pidan que se ponga étnica o armenia de Merimée, o los socorridos toques poéticos protagonizados por niños.
El cine ha tanteado varios modos de narrar genocidios, desde Auschwitz. Atom Egoyan, el director canadiense-armenio marido de Arsinee, ideó una forma en «Ararat»: el rodaje de una mala película histórica le permitía enmarcar una reflexión sobre la memoria del exterminio armenio. Esa mala película es la que les ha salido a los Taviani. Falta reflexión y puesta en escena, sobra tanto cántico y ese aliento de miniserie que lo corrompe todo.

Música en Villa Grimaldi

La Orquesta Infantil Juvenil de Padre Hurtado y el Coro de niños "Napoki", del Colegio Latino Cordillera, despedirán el año el sábado 29 de diciembre a partir de las 11:30 horas, en el Teatro por la Vida del Parque por la Paz Villa Grimaldi.
Para la ocasión, la Orquesta Infantil preparó un repertorio que incluye piezas orquestales, danzas renacentistas, fragmentos de obras barrocas, música folklórica latinoamericana y villancicos. Mientras tanto, el coro de niños "Napoki" presentará creaciones colectivas y un repertorio marcado por las expresiones de América Latina.
La Orquesta Infantil Juvenil de Padre Hurtado, integrada por 40 niños, pertenecientes en su mayoría a colegios municipales, fue creada en abril de 2006 con el apoyo del Fondo Nacional de la Cultura y las Artes y del propio municipio. Esto gracias a la iniciativa de su director, Rubén Cáceres Valenzuela, quien los hizo debutar el 17 de octubre de ese año, en la ceremonia de aniversario de la comuna.
Desde entonces han realizado actuaciones en establecimientos educacionales municipalizados de la zona, con el objetivo de incentivar y difundir la cultura entre los niños y jóvenes del sector, además de participar como invitados en el Encuentro de Orquestas Infantiles de la Municipalidad de El Bosque.
Durante el 2007 realizaron actuaciones en centros de estudios y actividades del municipio, presentaciones en las universidades Arcis y en la Academia de Humanismo Cristiano, además de la realización de cinco conciertos en el marco del Proyecto Entrecuerdas, acompañando a jóvenes guitarristas.
Actualmente la orquesta -compuesta de violines, violoncelo, contrabajo, flauta traversa, clarinete y variadas percusiones- continúa recibiendo aportes municipales. Sin embargo gran parte del financiamiento lo generan los mismos apoderados, realizando eventos de beneficencia.
Por otro lado, el Coro de niños "Napoki", que en mapudungún significa "niños en crecimiento", lo integran 24 niños de primero básico a educación media del colegio Latino Cordillera, además de siete músicos, entre los que se encuentran apoderados del establecimiento.
A la fecha, este coro ha grabado dos trabajos. El primero, "Cantos de Napoki" (2005) posee letras creadas por los propios alumnos y otras de autoría de Leopoldo Muñoz de la Parra, profesor del colegio. El segundo, "Recorriendo América", fue grabado en noviembre de este año en los estudios de la Sala Master de la Radio Universidad de Chile.
En esa oportunidad, el público asistente pudo escuchar una muestra de canciones provenientes de México, Venezuela, Uruguay, Bolivia y Chile, en un homenaje hecho al folclor latinoamericano.

En solitario vive Alberto Fujimori y pasará Año Nuevo 2008

El ex presidente Alberto Fujimori, hombre de decisiones arriesgadas que lo llevaron a avanzar hacia la paz, pero también a quebrar el orden constitucional en Perú, pasará solo el Año Nuevo 2008 en un ambiente reservado, como acostumbraba, pero esta vez en prisión.Procesado por dos masacres en que murieron 25 personas y por dos secuestros perpetrados tras el "autogolpe" de Estado que en 1992 lo convirtió en el único depositario del poder, Fujimori está recluido en una casa-prisión en una instalación policial, al sureste de Lima.Un área de la Dirección de Operaciones Especiales (Diroes) de la Policía ha sido acondicionada para las audiencias en el juicio oral iniciado el 10 de diciembre, primero de tres "megajuicios" contra un hombre que cambió la historia del país y niega haber sido dictador.Después de pasar 20 meses en Santiago, a donde llegó de manera sorpresiva el 6 de noviembre del 2005, tras casi cinco años de estar refugiado en Japón, Fujimori fue extraditado por Chile el 22 de septiembre para responder ante la justicia peruana.Hijo de inmigrantes japoneses e ingeniero agrónomo de 69 años, Fujimori, a su arribo a Lima, fue trasladado a la Diroes, en el populoso distrito de Ate Vitarte, rodeado de cerros y barriadas humildes, un lugar que según él le recuerda "su cercanía con el pueblo".Caracterizado por ser un hombre serio y calculador, Fujimori afronta cargos por homicidio, desaparición forzada y corrupción, que lo exponen a 30 años de cárcel, después de dirigir el país durante una década tras desplazar del poder a los partidos tradicionales.El gobierno de Fujimori (1990-2000) logró debilitar al grupo extremista "Sendero Luminoso" y entregar un país con una economía en crecimiento, pero en contraste es acusado de instaurar un régimen cívico-militar que aplicó una política sistemática de violaciones a los derechos humanos.Querido por unos y odiado por otros, el ex mandatario peruano niega haber tenido una política de "exterminio" en la lucha antisubversiva y haber sabido de la existencia de un grupo paramilitar asesino, aunque justifica el "autogolpe" al sostener que el terrorismo amenazaba al país.Personal de seguridad del Poder Judicial y la policía custodian la casa-prisión de Fujimori y la sala de audiencia, distantes a 50 metros entre sí y ubicadas frente al patio principal de la Diroes, desde donde se aprecian los cerros que casi rodean el lugar.Agentes fuertemente armados vigilan la parte externa del lugar de reclusión, una construcción de dos plantas, la primera de ellas cubierta en la parte frontal por una larga tela blanca sostenida por estructuras metálicas que impiden observar movimientos en la casa.Al costado derecho se encuentra el destacamento Batallón µguila y en el otro lado, frente a frente, el Batallón Delta, cuerpos especializados que brindan seguridad al lugar.Allí pasó Fujimori la Navidad en solitario, aunque horas antes tuvo una cena con sus hijos en su celda y también pudo ver a su única nieta de pocos días, en lo que "fue un momento bastante agradable", según le contó a dpa su hija mayor, Keiko Fujimori."Obviamente no es la Navidad deseada, por el lugar y las circunstancias, pero entendemos que en circunstancias bastante difíciles nos unimos más y es el sentimiento que predominó, sobre todo el tener un nuevo miembro más en la familia", apuntó la primogénita del ex presidente.Llegar a la Diroes resulta una odisea, pues luego a un largo recorrido hasta una carretera central sigue otro tramo de 1,5 kilómetros que en parte carece de asfaltado. Las medidas de seguridad impiden el ingreso de vehículos a menos de tres cuadras antes del recinto policial.Sin embargo, seguidores de Fujimori alquilaron dos locales cerca de la Diroes para burlar el control policial e incluso instalaron una tienda de campaña a menos de 100 metros de la entrada principal, donde colocaron un gran cartel con la imagen del ex presidente.Desde otro punto difunden a través de altoparlantes música alusiva a su líder. "El baile del ’Chino’", una canción que alude al apodo con que se conoce a Fujimori, es el tema constante que se escucha hasta el interior de la Diroes, además de marchas militares.La sala donde se juzga a Fujimori luce alfombras vinotinto. Seis metros separan a los magistrados del acusado. Detrás del acusado, separado por ventanas de vidrio, hay otro ambiente para los invitados y periodistas en un espacio reducido.Una camioneta con lunas polarizadas se encarga de trasladar en cada audiencia a Fujimori y recorre la corta distancia por el patio principal del complejo policial.El proceso, en su octava sesión, continuará mañana con las preguntas del tribunal, presidido por César San Martín, e integrado por Víctor Prado y Hugo Príncipe. Después será postergado hasta el 4 de enero.